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¿PARA COMENZAR?

Para contemplar, observar o estudiar el paisaje celeste, o para introducirse en las Ciencias del Cosmos, no hace falta una preparación específica. Miles de astrónomos amateurs de todo el mundo, muchos de ellos grandes expertos, no tienen formación académica científica. Muchos han comenzado de niños, contemplando la Luna...

Llegar más o menos lejos, depende de la propia persona; hay quien disfruta de la astronomía a un nivel muy modesto y quien va subiendo peldaño tras peldaño hasta codearse con los mejores profesionales. El Universo es para todos.

DEBUTANTES. Si se considera debutante seguramente encontrará temas que le pueden interesar en la página dedicada a la gente más joven. Pulse AQUÍ.

EN LA AGRUPACIÓN HAY ACTIVIDADES DE INICIACIÓN EN EL GRUPO DE DEBUTANTES, EN EL GRUPO DE JÓVENES, Y PARA NIÑOS


   

RELATO

MI PRIMERA VEZ...

Uno de estos días, mientras ordenaba mi biblioteca particular, cayó en mis manos el libro "39 veces la primera vez", un ejemplar que no recordaba y en el que se narra, de la forma más natural, las experiencias de 39 personas el primer día de su puesta de largo haciendo el amor.

Sin duda éste es uno de los momentos cruciales para muchas personas, un punto de inflexión, uno de esos momentos más o menos afortunados que se graban en la mente para siempre.

Para los astrónomos aficionados existe también una especie de pérdida de virginidad celeste: la primera vez que se mira por un telescopio.

En mi caso fue una fría noche de invierno cuando contaba 15 primaveras. Había cenado huevos fritos con "cansalada" y de postre el consabido tazón de leche caliente con madalenas.

Estaba nervioso y entusiasmado al mismo tiempo. El telescopio había llegado por la mañana. Se trataba de un Dobson de 20 centímetros de abertura y 1 metro de distancia focal comprado de segunda mano por cuatro duros (que me costó mucho ganar).

Salí al balcón a eso de las 11 de la noche, un octavo piso responsable en gran manera de mi afición, una ventana al Universo con vistas al este y buena parte del sur, que me elevaba por encima de gran parte de Balaguer, mi ciudad. El termómetro debía rondar los 0 grados y recuerdo que era un 30 de diciembre porque mis padres preparaban en el comedor la celebración de fin de año mientras miraban en la tele uno de esos programas de resúmenes anuales. Como aún no conocía a "Murphy" para que me nublara el estreno Orión y el Can Mayor lucían esplendorosos. Los prismáticos Superzenith 20x50 con los que había pasado casi un lustro escudriñando el cielo no salieron conmigo esa noche. Iba abrigado como de costumbre: un anorak naranja encima del pijama.

¿Cuál fue el primer objeto que vi con ayuda óptica? M 41, el cúmulo abierto del Can Mayor. Con el telescopio me estrenaría con él. Me costó un poquitín acostumbrarme al menor campo que me daba el reflector con su único ocular Huygens respecto a los prismáticos. El buscador de poco me sirvió, ya que como es habitual no estaba alineado y ni lo estuvo en toda la noche.

A puro ojo, al final di con el cúmulo. Aquel nubarrón difuso en los 20x50 pasó a convertirse en un paisaje de puntos estelares. Me froté los ojos. Sabía que ese momento era especial. Respiré y volví al ataque. Creo que perdí la noción del tiempo y pasé el resto de la observación vagando sin rumbo por el Cosmos.

A eso de las 2 de la madrugada, mi madre me devolvió a la realidad con una reprimenda: ¿aún estás aquí?

De todas formas esa noche mis progenitores se habían comportado bastante bien, ya que clásicos como: "¿qué hace ese niño afuera con ese frío y en pijama?", se oyeron pocas veces.

Me fui a la habitación, puse el "Love Theme" de Blade Runner, y empecé a soñar con las posibilidades que me abría mi nuevo juguete: ¿podría ver galaxias?

Eduard Garcia-Ribera


PREGUNTAS MÁS FRECUENTES

Encontrarás respuestas mucho más amplias a estas preguntas en los cursos que organiza periódicamente la Agrupación Astronómica de Sabadell y en muchas de sus publicaciones.


¿QUÉ TELESCOPIO
ME RECOMENDÁIS...


...PARA EMPEZAR?

Una recomendación así no es fácil: si se trata de una persona constante y muy interesada, y dispone de un buen lugar para contemplar el cielo, lo mejor es destinar un cierto dinero para adquirir un telescopio relativamente bueno y grande. Si, en cambio, la persona es insegura y no sabe si le va a gustar, no es necesario que realice un gran dispendio sino que puede comprarse un telescopio, a sabiendas de que éste sólo le servirá para practicar un poco y de que más adelante deberá adquirir uno mayor y mejor. Los telescopios baratos nunca dan buenos resultados y es contraproducente comprarle un telescopio barato a una persona (por ejemplo, a un niño) "para que le tome afición", ya que los malos resultados del instrumento acaban por decepcionarle. Debe saberse que un telescopio es tanto más interesante cuanto mayor sea el diámetro del objetivo (lente o espejo), lo que se llama "abertura".

Como orientación es suficiente con decir que debe desconfiarse de los telescopios de coste inferior a 600 euros. De 600 a 1.200 euros pueden adquirirse telescopios que ya permiten realizar observaciones de muchas especialidades. Entre 1.200 y 2.000 euros los telescopios ya se consideran muy interesantes. Claro que los que dan mejores prestaciones están por encima de los 2.000 euros (todo ello muy aproximadamente, claro está).

- ¿Cuántos tipos de telescopios hay?
Básicamente dos: los refractores (con lentes, como "catalejos" o "anteojos"), y los reflectores. Éstos pueden ser reflectores simples (tipo Newton) o catadióptricos (sistemas mixtos de lentes y espejos); de estos últimos también existen diversos tipos: Schmidt-Cassegrain, Maksutov, etctera. En la actualidad, los telescopios más interesantes son los catadióptricos. La fotografía corresponde a un telescopio refractor, un reflector y un catadióptrico.

Iniciació telescopis

La "mínima expresión" de los telescopios son los refractores de 60 mm de abertura y los reflectores de 90 ó 100 mm. Los catadióptricos más generalizados son los de 200 mm en adelante.

- ¿Y las monturas?
Las monturas son los mecanismos que soportan los tubos de los telescopios y les permiten o imprimen el movimiento. Las monturas "acimutales" son las más sencillas, pero las "ecuatoriales" son las más interesantes. Para observar astros sin perderlos, para utilizar las coordenadas, para fotografiar... es imprescindible que los telescopios se afirmen sobre monturas ecuatoriales motorizadas (con un motor eléctrico que hace girar el telescopio contrarrestando la rotación de la Tierra). En cualquier caso, para que un telescopio funcione bien y pueda obtener fotografías, es necesario que la montura ecuatorial sea muy estable. Las monturas baratas y de poco peso no son estables. Si se pretende que un telescopio sea transportable y que a la vez se puedan sacar fotografías con él, el conjunto de telescopio y su montura deberá ser pesado. La imagen muestra una montura acimutal, una ecuatorial y una acimutal informatizada.

Iniciació muntures

En los últimos años han aparecido en el mercado monturas acimutales o ecuatoriales informatizadas. Es una buena opción para facilitar la búsqueda de los astros, pero su precio es elevado y a veces la inversión no se justifica. Las monturas acimutales informatizadas sufren muchas limitaciones, en especial si se pretende obtener fotografías o imágenes CCD.

- ¿Hasta dónde llegan los telescopios amateurs?
Con un telescopio de 200 mm de abertura (diámetro del objetivo) se puede apreciar visualmente el cuasar 3C273 (como un punto insignificante), situado a tres mil millones de años luz. Es el objeto más alejado que puede captar un aficionado con un telescopio de tipo medio. También Plutón está en el límite de visión de un telescopio como éste.

- ¿Cuántos aumentos ha de tener un telescopio?
He aquí una cuestión candente. Mucha gente cree que un telescopio será tanto mejor cuantos más aumentos proporcione, y eso es totalmente falso. Pero puesto que esta falsa creencia está ahí, algunos fabricantes de telescopios baratos los equipan con oculares y lentes de Barlow que teóricamente dan muchos aumentos aun cuando en la práctica no sirven para nada. La potencia máxima que permite un telescopio es la que se obtiene de multiplicar por 2 el diámetro del objetivo, expresado en milímetros: por ejemplo, un telescopio de 60 mm de abertura proporcionará, como máximo, 120 aumentos; todos los oculares que prometan potencias superiores no servirán para más cosa que para engordar los bolsillos del fabricante.

Y hay que tener en cuenta que este límite supone además que el telescopio sea de la máxima calidad, que el cielo esté también en condiciones óptimas y que el observador sea experimentado...

Lo más normal es utilizar los telescopios a potencia baja o mediana; muy pocas veces un telescopio se utilizará a potencia máxima. Es mucho mejor ver un astro brillante bien definido y fácil de localizar (así se consigue con poca potencia), que grande pero oscuro, borroso, temblequeante y difícil de localizar (eso es lo que da la potencia alta).

Por tanto, la potencia de un telescopio nunca debe constituir un factor decisivo en su elección.

- ¿Se pueden obtener fotografías con cualquier telescopio?
Para obtener buenas fotografías es necesario que los telescopios sean de buena calidad y estén bien equilibrados, y que su montura sea muy estable y soporte bien el peso de la cámara.

- ¿Dónde comprar un telescopio?
La recomendación fundamental es hacerlo en los comercios especializados en instrumental astronómico. Si no conocen ninguno pueden pedir información a la Agrupación.
  

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DEFINICIONES



- ¿Cómo es el Universo?
Es el conjunto de todo. La palabra sinómino es Cosmos.

- ¿Qué es el firmamento?
Es lo que vemos del Universo desde la Terra. Un sinónimo es "bóveda celeste", o, simplement, "el cielo".

- ¿Qué es un astro?
Cualquier cuerpo situado en el espacio. No se consideran "astros", sin embargo, las nubes de gas o de polvo (nebulosas).

- ¿Qué es una estrella?
Un gran globo de gas en equilibrio hidrostático. Esto quiere decir que la fuerza de gravedad presiona el gas hacia el centro, lo cual hace que la temperatura interna sea muy elevada, mientras la temperatura externa lo presiona hacia fuera. Las dos fuerzas hacen que se mantenga en forma de esfera. La elevada temperatura interna da lugar a reacciones termonucleares que transforman (durante la mayor parte de la vida de una estrella) hidrógeno en helio i desprenden radiaciones gamma.

- ¿Qué es un planeta?
Es un cuerpo de medida media que da vueltas en torno de una estrella. El planeta Tierra gira en torno de la estrella Sol.

- ¿Qué es un satélite?
Es un cuerpo menor que da vueltas en torno de un planeta.

- Quès és un asteroide?
Es un pequeñ planeta. Los asteroides son residuos fragmentados de la materia originaria del Sistema Solar diseminados -la mayoría - entre Marte y Júpiter (cinturón principal) y más aá de Plutón (cinturón de Kuiper).

- ¿Qué es una nebulosa?
Es una masa de gas o de polvo situada en el espacio.

- ¿Qué es un cúmulo abierto?
Las estrellas nacen por condensación del gas de las nebulosas. Cuando en una misma región se forman muchas estrellas, constituyen unos grupos que llamamos "cúmulos abiertos".

- ¿Qué es un cúmulo globular?
Los cúmulos globulares son condensaciones esféricas de estrellas situadas en la periferia de las galaxias. Se formaron de restos de la materia que constituyó las galaxias. Los cúmulos globulares contienen miles o millones de estrellas.

- ¿Qué es una galaxia?
Un enorme conjunto de estrellas, gas y polvo. Las hay de forma esférica, más o menos achatadas; espirales, con brazos que rodean el núcleo; e irregulares por causa de interacciones o choques mutuos.

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MEDIDAS



- ¿Cuánto mide un año luz?
9.460.990.819.000 kilómetros (Nueve billones y medio de kilómetros).

- ¿Distáncia de la estrella más cercana?
Proxima Centauri = 4,27 años luz.

- ¿Distáncia de la estrella Polar?
300 años luz.

- ¿Distáncia del centro de nuestra galaxia?
32.600 años luz.

- ¿Distáncia de la galaxia M31, de Andrómeda?
2.200.000 años luz.

- ¿Distáncia del cúmulo de galaxias de Virgo?
42.000.000 años luz.

- ¿Distáncia de los objetos más lejanos?
Unos 14.000.000.000 años luz.

- ¿Diámetro de nuestra galaxia?
100.000 años luz.

- ¿Cuántas estrellas hay en nuestra galaxia?
Unas 200.000.000.000. El Sol es una de ellas.

- ¿Diámetro del Sol?
1.391.000 kilómetros.

- ¿Diámetro de la Tierra?
12.756 kilómetros.

- ¿Diámetro de la Luna?
3.473 kilómetros.

- ¿Diámetro de Júpiter?
142.984 kilómetros (diámetro en su ecuador, ya que se trata de un planeta ligeramente ovalado).

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ASTROFÍSICA Y COSMOLOGÍA



- ¿Cómo es el Universo?
De acuerdo con los conocimientos más recientes, el Universo es infinito, y por tanto ilimitado. Su densidad es muy cercana a la densidad crítica (la que hace que la geometría del Universo sea plana), que es de 1029 g / cm³. La geometría plana (o euclidiana) es la que utilizamos habitualmente en nuestro entorno. Las otras posibilidades (por ahora descartadas) serían que tuviera geometría esférica o hiperbólica. En el caso de la geometría esférica, el Universo sería finito, aunque continuaría siendo ilimitado. Además, puesto que la densidad sería superior a la densidad crítica, la atracción gravitatoria entre los astros pararía la expansión y sería la causa de que el Universo volviera a contraerse hasta colapsar sobre sí mismo de nuevo. En el caso de la geometría hiperbólica, el Universo sería también infinito e ilimitado. En este caso, la densidad sería inferior a la densidad crítica y la expansión se frenaría, pero sin detenerse nunca. Un universo con geometría plana representa el límite entre los dos casos, y la expansión acabaría por detenerse, pero al cabo de un tiempo infinito.

- ¿Cómo evoluciona el Universo?
Hoy se ha llegado a un acuerdo entre la teoría y la observación, cosa que nos permite afirmar que el Universo se inició hace unos 14.000 millones de años. El Universo nació a partir de lo que se llama una singularidad: un estado de temperatura y densidad infinitas en el que todavía no existía el espacio, ni el tiempo, ni las leyes de la física. Por causas todavía no conocidas, esta singularidad empezó a expandirse y aparecieron el espacio, el tiempo, la materia, la energía y todas las leyes de la naturaleza. Durante los primeros instantes, la aceleración fue inimaginablemente rápida (periodo inflacionario), cosa que aumentó sus dimensiones de forma extraordinaria, "planchando" el Universo y confiriéndole la geometría plana que ahora ostenta. Al principio, el Universo era una sopa caliente y luminosa compuesta por partículas elementales y energía. Al cabo de unos 100 segundos se había enfriado lo suficiente como para que se hubiesen formado las partículas que componen nuestro mundo: los protones y los neutrones, una parte de los cuales se habían unido y formado núcleos de helio (un 24 % del total de la material del Universo), y pequeñas cantidades de litio, berilio y boro. Durante 300.000 años el Universo se fue expandiendo y enfriando hasta alcanzar aproximadamente los 10.000 grados. En este momento, los protones y los electrones se recombinaron y dieron átomos de hidrógeno, cosa que ocasionó que, a partir de aquel momento, la materia y la energía dejaran de interaccionar entre sí y cada una inició su evolución por su lado. El Universo pasó a ser oscuro y transparente.

Durante unos mil millones de años el Universo no fue otra cosa que una nube de hidrógeno y helio que se iba expandiendo y enfriando. Después, pequeñas partes de esta nube de gas se comprimieron bajo su propio peso y dieron origen a las primeras estrellas: la luz volvió al Universo. Paralelamente, otras nubes de gas, de medida mediana, se iban uniendo y dando lugar a las primeras galaxias. Este proceso ha continuado hasta el actual Universo en el cual las galaxias tienen tendencia a fusionarse para dar paso, a su vez, a objetos cada vez mayores. La temperatura actual del Universo es de tan sólo 3K (-270 grados centígrados). El Universo continúa expandiéndose y, según el estado actual de los conocimientos, esta expansión continuará indefinidamente. Las galaxias seguirán fusionándose, de modo que sólo quedarán unas pocas de ellas, pero muy grandes; las estrellas evolucionarán y morirán, y la temperatura descenderá hasta los 0K: será la muerte térmica del Universo.

- ¿Cómo evolucionan las estrellas?
Las estrellas se forman cuando pequeñas partes de las nubes de gas y polvo existentes en el Universo (las nebulosas) se concentran bajo el efecto de su propio peso y se calientan. Cuando la temperatura central llega a los 15 millones de grados, el hidrógeno se fusiona termonuclearmente y da helio. Esto genera una fuente de energía capaz de detener la compresión de la protoestrella: en este momento se dice que ha nacido una estrella.

A partir de ese momento, el destino de la estrella depende de su masa. A las estrellas de masa similar al Sol, las partes centrales se volverán a comprimir y a calentar cuando se acabe el hidrógeno. Entonces, y a partir del helio (ceniza de las reacciones termonucleares de fusión del hidrógeno), se sintetizarán el carbono y el oxígeno. Esta fuente extra de energía hará que la estrella se expanda y se convierta en una estrella gigante roja. Finalmente, las capas más externas se escaparán de la estrella (fase de nebulosa planetaria) y el núcleo de helio, carbono y oxígeno desnudo (enana blanca) se irá enfriando hasta apagarse completamente (enana negra).

Las estrellas de masas superiores son capaces de continuar este proceso de compresión y recalentamiento utilizando, como combustible, las cenizas de las reacciones termonucleares anteriores y sintetizando nuevos elementos. Las de masas superiores a unas 20 veces la masa del Sol son capaces de llegar a sintetizar hasta un núcleo de hierro. Luego explotan como supernovas.

- ¿Qué es una estrella supernova?
Como hemos dicho en la respuesta anterior, las supernovas son la muerte de las estrellas de gran masa. Cuando se ha generado el núcleo de hierro, el proceso de síntesis de elementos cada vez más pesados no puede continuar, ya que a partir de ese momento las reacciones de fusión termonuclear absorben energía en vez de producirla. Entonces el núcleo de la estrella se enfría repentinamente y se comprime con gran violencia hasta adquirir la densidad del núcleo atómico. El resto de la estrella cae sobre ese núcleo extremadamente duro, rebota y sale despedido hacia el espacio. Al final, sólo queda el núcleo comprimido de la estrella (una estrella de neutrones de una medida de tan sólo 15 kilómetros de diámetro, o bien un agujero negro, según que la masa de la estrella inicial fuera mayor o menor). En las capas que quedaron en expansión se sintetizan los elementos superiores al hierro. Las explosiones de supernova constituyen uno de los fenómenos más energéticos del Universo. También son la causa de la evolución química del Universo, ya que introducen en el espacio elementos químicos producidos por la estrella. Todos los elementos químicos que componen el planeta Tierra (a excepción del hidrógeno y del helio) fueron sintetizados por generaciones de estrellas anteriores al Sol que explotaron como supernovas.

- ¿Qué es un agujero negro?
Un agujero negro se forma cuando por causa de una gran acumulación de materia, o bien en una explosión de supernova una masa se comprime de tal modo que su medida resulta más pequeña que el llamado "radio de Schwarchild" (para la masa del Sol semejante radio es de tan sólo 3 kilómetros). Llegando a este extremo, nada puede detener la compresión y la masa se acumula en un punto de densidad infinita. La intensidad de la fuerza de la gravedad alrededor de una masa tan comprimida es extraordinariamente intensa, de manera que nada de lo que cae dentro del "radio de Schwarchild" puede escapar, y termina por caer al centro. Ni siquiera la luz puede escapar, nada que esté cerca y tenga la desgracia de atravesar el radio, podrá volver a salir de él.

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SISTEMA SOLAR



- ¿Cómo es el Sol?
El Sol es una esfera de plasma -es decir, un gas- cuyos átomos están ionizados en su mayor parte. Es una estrella normal, ni muy grande ni muy pequeña, una más entre los 200.000 millones de estrellas de nuestra galaxia. Pero es la única que tenemos bastante cerca como para poder estudiarla en detalle.

Es una estrella muy antigua, de unos 4.500 millones de años, aunque todavía le queda otro tanto de vida. Desde su nacimiento su luminosidad no ha variado mucho, lo cual significa que el Sol es un objeto en equilibro hidrostático y térmico. Es decir, por un lado, en cada punto el peso de las capas superiores se encuentra equilibrado por la presión que produce por la agitación térmica; y, por otro lado, cada capa del Sol pierde la misma radiación que recibe.

A partir de su centro, está dividido en una serie de capas concéntricas:

Núcleo: Radio: 175.000 kilómetros. Temperatura: 15.000.000 K. Es en esta zona donde se produce la energía.
Zona radiactiva: espesor: 325.000 kilómetros. A través de esta zona, la energía se transmite por radiación. Los fotones (partículas de luz) pasan de una partícula a otra hasta abocar al exterior.
Zona convectiva: espesor: 200.000 kilómetros. A través de esta zona la energía se transmite por convección. El gas caliente sube a la parte superior y allí desprende la energía que transporta; una vez enfriado, vuelve a bajar.
Fotosfera: espesor: 100 kilómetros. Temperatura: 6.050 K (en el interior de las manchas: 4.250 K). Es la "superficie" del Sol, la zona de donde procede la luz que recibimos.
Cromosfera: espesor: 2.000 kilómetros. Temperatura: de 4.300 K (interior) a 20.000 K (exterior). Esta capa constituye la parte baja de la atmósfera del Sol.
Corona: espesor: 3.000.000 kilómetros. Temperatura media: 1.000.000 K. Es la parte alta de la atmósfera del Sol.

Las características generales del Sol son las siguientes:
Edad: 4.500 millones de años
Radio: 696.265 km
Masa: 1,99 x 1030 kg
Densidad media: 1,4 (agua = 1)
Luminosidad (potencia): 3,83 x 1023 kW

Composición química de la fotosfera (en peso):
Hidrógeno
Helio
Oxígeno
Carbono
Hierro
Neón
Nitrógeno
Silicio
Magnesio
Azufre
Otros
73,46%
24,85%
0,77%
0,29%
0,16%
0,12%
0,09%
0,07%
0,05%
0,04%
0,10%

- ¿Por qué calienta el Sol?
El Sol es una enorme central de producción de energía por fusión nuclear. En su núcleo, el hidrógeno arde termonuclearmente y da helio como residuo; durante el proceso, libera energía.

Esto se realiza a través de una serie de reacciones, las más importantes de las cuales constituyen el ciclo protón-protón (también llamado "ciclo pp"). En este ciclo intervienen seis núcleos de hidrógeno, dos de los cuales se recuperan al final. El resultado final es que cuatro núcleos de hidrógeno (cuatro protones) se transforman en un núcleo de helio constituido por dos protones y dos neutrones. Por este sistema, el Sol transforma en helio 600 millones de toneladas de hidrógeno por segundo.

Las tres reacciones que forman el ciclo protón-protón son las siguientes:

1.Dos núcleos de hidrógeno (protones) se fusionan. La unión es inestable, y uno de los protones se desintegra, convirtiéndose en neutrón y liberando un positrón (electrón con carga eléctrica positiva) y un neutrino. Lo que queda es un núcleo de deuterio (que es una forma de hidrógeno, ya que sólo tiene un protón).
2.El deuterio se fusiona con otro protón dando como resultado un núcleo de helio 3 (dos protones y un neutrón), y liberando energía en forma de un fotón gamma.
3.Dos núcleos de helio 3, formados paralelamente, se fusionan; se forma un núcleo de helio 4 y se expulsan los dos protones sobrantes.

Toda la energía producida por el Sol procede del hecho de que un núcleo de helio pesa menos que los cuatro núcleos de hidrógeno a partir de los cuales se ha formado según la cadena protón-protón. La diferencia es mínima (sólo del 0,7 %) pero suficiente. Cuando un gramo de hidrógeno se convierte en 0,993 gramos de helio, los 0,007 gramos que faltan se han convertido en energía de acuerdo con la famosa frmula de Einstein (E = mc²): si realizamos los cálculos correspondientes, veremos que salen 175.000 kWh. Mediante semejante mecanismo el Sol transforma en energía 4 millones de toneladas de masa por segundo. De ahí que, no pudiendo ser de otro modo, la potencia del Sol es enorme, equivalente a una central de producción de energía dotada de una potencia de 3,83 x 1023 kW. Esta energía se emite en todas direcciones en forma de toda clase de radiación electromagnética, especialmente luz visible y ondas infrarrojas y ultravioleta. Por tanto, la energía se va distribuyendo sobre una superficie esférica cada vez mayor de modo que resulta mínima la parte interceptada y aprovechada por la Tierra. A la distancia de nuestro planeta al Sol (150 millones de kilómetros) la superficie de esta esfera es 2,9 x 1023 m², lo que significa que a cada metro cuadrado terrestre llega una potencia de 1,3 kW (es lo que se llama "constante solar"). Esta es la energía que permite el funcionamiento del planeta.

- ¿Por qué tiene cráteres la Luna?
La superficie de la Luna está marcada por el intenso bombardeo de meteoritos (restos de material del que se formó el Sistema Solar) que sufrió su corteza recién formada. Este bombardeo caracterizó la primera etapa de la evoluciín del Sistema Solar y terminí hace 3.800 millones de años aproximadamente, dejando en nuestro satélite una orografía tremendamente torturada, con cráteres (algunos de hasta unos 2.000 kilómetros de diámetro) originados por aquellos impactos.

Después, hace entre 3.000 y 2.500 millones de años, unas lavas basálticas procedentes del interior todavía caliente cubrieron aproximadamente el 20 % de la superficie del satélite y dieron origen a los mares lunares. Desde entonces no hay actividad alguna en la Luna, un astro absolutamente inerte en el que sólo el impacto ocasional de algún meteorito puede provocar alguna variación.

Los cráteres y los mares se han mantenido intactos desde entonces, ya que en la Luna no hay aire ni agua que, como en la Tierra, puedan provocar algún tipo de erosión.

- ¿Qué astros del Sistema Solar tienen atmósfera?
Se puede considerar que los cuatro planetas gigantes (Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno) están enteramente constituidos por grandes atmósferas rodeando un pequeñísimo núcleo sólido. En cierto modo podríamos decir que estos planetas no "tienen" atmósfera, sino que "son" atmósfera.

Fuera de ellos, hay cuatro astros que poseen atmósferas permanentes de cierta importancia: tres son planetas -Venus, la Tierra y Marte- y el otro es Titán, uno de los satélites de Saturno.

Otros tres astros son dignos de mención: Mercurio, con pequeñas cantidades de gas a su alrededor, procedentes de la actividad radiactiva del planeta, o del Sol, pero que no se pueden considerar atmósfera ya que de hecho el astro no las retiene. Io, uno de los cuatro satélites mayores de Júpiter, con una pequeña atmósfera, muy variable, alimentada por su intensa actividad volcánica. Y Tritón, el satélite más importante de Neptuno, que también posee una pequeña atmósfera quizá procedente de la pequeña actividad volcánica que presenta (géiseres).

- ¿En qué astros del Sistema Solar se puede encontrar vida?
El único astro del que tenemos certeza de que tiene vida es el planeta Tierra. En el Sistema Solar, es casi nula la posibilidad de que haya vida en los demás astros: ninguno de ellos reúne las condiciones de temperatura y presencia de agua y atmósfera en los niveles que son considerados necesarios para que la vida pueda mantenerse. Sin embargo no debe despreciarse el hecho de que en la Tierra se ha encontrado vida incluso en medios en los que hasta hace poco tiempo se consideraba imposible: medios muy ácidos, o demasiado fríos, o demasiado calientes, o a los que no llega la luz del Sol. Esto inclina a opinar que la única condición indispensable es la presencia de agua.

Por tanto, y por más que las probabilidades de encontrar vida sean prácticamente cero, los astrobiólogos dirigen básicamente su atención a tres astros del Sistema Solar: Marte, Europa y Titán. Y aunque nunca se llegue a encontrar agua en ellos, su estudio por lo menos nos podrá ayudar a entender de qué modo se inició la vida en la Tierra.

En el caso de Marte, hay muchos indicios que invitan a pensar que podría haber agua helada bajo el suelo, a una cierta profundidad. En cuanto a Europa, uno de los principales satélites de Júpiter, también se cree que bajo su corteza de hielo podría encontrarse un gran océano de agua o de hielo pastoso. Por último, Titán, satélite de Saturno, posee una atmósfera muy parecida a la que se supone tenía la Tierra primitiva, antes de la aparición de la vida, por lo cual podrían estar dándose allí procesos similares a los que dieron origen a la aparición de la vida sobre la Tierra.

- ¿Por qué se van descubriendo planetas?
En la actualidad se descubren nuevos planetas de dos tipos: planetas extrasolares y, en el Sistema Solar pequeños planetas que también llamamos asteroides.

En el primer caso, la mejora en los sistemas de observación permitió detectar, mediada la década de 1990, la presencia de planetas circundando estrellas diferentes del Sol. Desde entonces cerca de un centenar han sido descubiertos, y se prevé que el ritmo de descubrimientos vaya en aumento con el perfeccionamiento de nuevas técnicas. En cualquier caso, siempre se trata de detecciones indirectas, es decir que el planeta nunca puede llegar a ser visto directamente, sino que lo que se detectan son sus efectos gravitatorios sobre la estrella que están orbitando, o la pequeña disminución de luz que se produce en ellas cuando esos planetas transitan entre ellas y nuestro punto de observación. Hasta el momento actual, todos los planetas descubiertos presentan una masa igual o, en su mayor parte, superior a la del planeta Saturno. El gran reto para los próximos años será descubrir la presencia de planetas similares a la Tierra.

En el segundo caso, no se trata de planetas propiamente dichos, sino de pequeños planetas o asteroides, restos del material primitivo a partir del cual, por acumulación, se formaron los planetas del Sistema Solar. La mejora en los instrumentos y la automatización de los sistemas de búsqueda son la causa de que en los últimos años hayan sido descubiertos en un número impresionante; en la actualidad son cerca de 50.000 los catalogados (con número y nombre definitivos si se ha podido calcular con precisión su órbita), y otros centenares de miles que están en espera de tener suficiente número de observaciones para poder entrar en el catálogo. Los que se descubren cerca de la Tierra o en el cinturón principal son muy pequeños (los grandes fueron descubiertos hace ya mucho tiempo). En cambio, los descubrimientos más importantes se han realizado en el cinturón de Kuiper, una corona de asteroides de más allá de la órbita de Plutón; allí se han descubierto algunos con medidas parecidas a las del planeta Plutón, cosa que reactiva la controversia sobre si Plutón es realmente un planeta o sólo el miembro más destacado del cinturón de Kuiper. Por el momento, sin embargo, Plutón sigue conservando su categoría de planeta.

- ¿De dónde vienen los cometas?
De acuerdo con las características de sus órbitas, los cometas se pueden dividir en dos grupos: los periódicos, o "antiguos", y los "nuevos". Los primeros han pasado ya diversas veces cerca del Sol y se mueven en órbitas elípticas de un modo parecido a como lo hacen los planetas. Los otros tienen las órbitas muy excéntricas y muy largas, y es posible que pasen cerca del Sol por primera vez.

El probable que los cometas sean los supervivientes de los planetesimales, es decir los materiales a partir de los cuales se formaron los planetas. Una teoría formulada por Oort y Wipple en 1950 postula la existencia de un gran "almacén" de cometas (la llamada Nube de Oort) con unas dimensiones de entre 10.000 y 100.000 unidades astronómicas (AU). Se trataría de los desechos de los bloques de construcción de los planetas Urano y Neptuno, expulsados mucho más allá de este último. En la práctica, casi todos los cometas pasan su vida en aquella región, siguiendo unas órbitas muy excéntricas alrededor del Sol. La perturbación producida, por ejemplo, por el paso de una estrella, sería la causa de que algunos de ellos cambiaran su órbita y la acortaran acercándose más al Sol y penetrando en las regiones más externas del Sistema Solar. Una vez allí, las perturbaciones de los grandes planetas los convertirían en planetas periódicos.

- ¿Puede un asteroide chocar con la Tierra?
Si nos referimos a alguno de los grandes asteroides, con diámetros de decenas o de centenares de kilómetros, la respuesta es NO. Ninguno de ellos sigue una órbita que lo lleve a encontrarse con la Tierra en los próximos millares de años. Sí existe, en cambio, la posibilidad de que choque contra la Tierra algún pequeño asteroide, de hasta 100 metros de diámetro, de los que se descubren bastantes cada año. Pero a pesar de todo y según demuestra la historia, la posibilidad es ínfima, y por el momento no se conoce asteroide alguno que pueda chocar con la Tierra en los próximos decenios.

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OBSERVACIÓN DE LOS ASTROS



- ¿Qué planetas se ven a simple vista?
Mercurio (es difícil porque se encuentra cerca del Sol), Venus, Marte, Júpiter y Saturno.

- ¿Qué planetas se ven con binoculares?
Con binoculares se añaden a los mencionados, Urano y Neptuno.

- ¿Los cometas, se ve como corren?
Aunque muchas veces los cometas se representan con un movimiento visible, a simple vista no se ven correr. Para advertir el movimiento se necesita un telescopio y comparar a intervalos de varias horas su situación con respecto a las estrellas del fondo.

- ¿Qué es una lluvia de estrellas?
Los meteoritos o los micrometeoritos son pequeños fragmentos de materia desprendida de los cometas y esparcidos por el espacio. Cuando la Tierra, con su movimiento de traslación, atraviesa una zona donde aquellos se encuentra, se ven atraídos por nuestra fuerza de gravedad y caen a nuestro planeta. Al entrar en la atmósfera se produce su fricción con el aire y se ponen incandescentes hasta desintegrarse. Por esto se ven efímeramente: son las populares "estrellas fugaces" o "meteoros". Si hay muchas, se les llama "lluvia de estrellas".

- ¿Cómo contemplar una lluvia de estrellas?
Las principales caídas de meteoros se producen cada año en unas fechas determinadas. Unos años son más favorables que otros. Para ver muchos en una sesión, es necesario llegar a distinguir los débiles, que son los más abundantes. Y para ver los débiles hay que situarse en el campo o en la montaña, lejos de zonas de polución lumínica, disponer de un cielo muy limpio, quedarse quieto mirando al cielo durante largo rato (la vista humana tarda unos 20 minutos antes de gozar de la máxima sensibilidad en la oscuridad), y evitar todo deslumbramiento. Nunca se ven bien desde las ciudades.

- ¿En una ciudad, qué se puede ver al telescopio?
Los astros luminosos: el Sol, la Luna, los planetas y los principales cúmulos estelares. Muchos fenómenos interesantes, como eclipses (no sólo de Sol y de Luna, también de otros satélites), ocultaciones de astros, estrellas dobles y estrellas variables.

- ¿Qué se puede ver al telescopio en el campo?
Además de lo dicho para la ciudad, también los astros débiles, cometas, asteroides, nebulosas, galaxias...

- ¿Qué astros son los más difíciles de observar con telescopio?
Si lo que se pretende ver son todos los detalles que teóricamente pueden proporcionar los telescopios, en líneas generales los más difíciles de observar son los planetas. Son los que requieren más experiencia por parte del observador (muchas horas de práctica) ya que los detalles superficiales tienen poco contraste, son pequeños y suelen estar muy afectados por la turbulencia atmosférica. Un debutante nunca verá en un planeta todo lo que su telescopio le puede mostrar.

- ¿Cómo se fotografían los planetas?
Por todo lo dicho, la fotografía planetaria es la más difícil de las especialidades astronómicas. Los planetas se fotografían colocando la cámara en el telescopio con ocular o con ampliación mediante la lente de Barlow. Hay que tener equipos de muy buena calidad, telescopio muy robusto y estabilidad atmosférica, sin turbulencia. Y hay que estropear mucha película antes de llegar a aprovechar una sola fotografía. En los últimos tiempos se utilizan con muy buenos resultados cámaras CCD y webcams adaptadas, con posproducción informática.

- ¿Cómo se fotografían las nebulosas y los cúmulos estelares?
Es más fácil fotografiar una nebulosa débil que un planeta brillante. Se utilizan cámaras con teleobjetivo puestas en paralelo al telescopio, o cámaras en el foco primario del propio telescopio (sin ocular). Dado que los tiempos de exposición son largos (a veces de muchos minutos), es necesario que el telescopio posea una montura ecuatorial motorizada de muy buena calidad. Para fotografiar galaxias o astros muy débiles, las nuevas tecnologías de digitalización con cámaras CCD dan unos resultados extraordinarios, pero también es necesario que los telescopios sean de buena calidad y de dimensiones más bien grandes.

- ¿Cómo localizar los astros?
El método básico es disponer de un mapa celeste, rotatorio siempre que sea posible, para identificar las constelaciones. Por referencia a las estrellas identificadas se pueden encontrar astros más débiles. Si se dispone de telescopio, hay que tener mapas o una cartografía (impresa o informatizada) adecuada a la potencia del telescopio. Si se conocen las coordenadas y la montura del telescopio es ecuatorial, el astro puede localizarse mediante el sistema de coordenadas. Si el telescopio está informatizado y correctamente orientado, cualquier astro puede ser buscado de manera totalmente automática.

- ¿Si descubro un astro... que he de hacer?
Comunicarlo inmediatamente (para que nadie te pase por delante), pero estando muy seguro de que lo que ves es realmente un nuevo astro. En el firmamento se encuentran millares de asteroides, cometas, reflejos repentinos debidos a satélites artificiales... y también hay muchos errores en los mapas -incluso en los mejores- que han de descartarse antes de creer que se ha descubierto algo. Si no se dispone de los medios adecuados para comprobarlo, lo mejor que se puede hacer es comunicarlo enseguida a un centro (por ejemplo, la Agrupación Astronómica de Sabadell). Después, cuando ya se posea la seguridad de todo, será necesario enviar un comunicado al centro coordinador mundial de la especialidad.

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